EL PRELUDIO DE LA RESTAURACIÓN
LA R E S TA U R A C I Ó N del Evangelio de Jesucristo y el establecimiento de Sión son los dos acontecimientos más importantes de la historia de la humanidad que preceden a la segunda venida de Jesucristo. “El establecimiento de Sión es un asunto que ha interesado al pueblo de Dios en todas las épocas”, escribió el profeta José Smith. “Es un tema sobre el cual han meditado con deleite los profetas, sacerdotes y reyes; han esperado con júbilo que llegara la época en que vivimos”. La Restauración de estos Últimos Días es el último acto de la obra que Dios ha planeado para sus hijos antes del Milenio. Esta es la “dispensación del cumplimiento de los tiempos”(Efesios 1:10) en la cual se restaurarían todas las cosas como el Señor prometió por medio “de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo” (Hechos 3:21).
El Evangelio, en realidad, es más antiguo que la tierra misma. Los principios que lo componen son eternos y se dieron a conocer a los hijos de Dios en los concilios de los cielos. El plan del Padre estaba centrado en Jesucristo, el que fue elegido para ser el “Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo” (Apocalipsis 13:8). En dichos concilios nuestro Padre Celestial explicó que la tierra iba a ser el lugar donde Sus hijos serían probados y dijo: “…y con esto los probaremos, para ver si harán todas las cosas que el Señor su Dios les mandare” (Abraham 3:25). Por lo tanto, el Padre otorgó a sus hijos el eterno derecho del libre albedrío para que pudieran escoger entre el bien y el mal; Lucifer se rebeló contra su Padre y contra el plan de Él; fue expulsado de los cielosy llegó a ser conocido como Satanás, o “el diablo, el padre de todas las mentiras” y el que en la tierra engañaría al hombre y lo llevaría “cautivo según la voluntad de él” a todos los que no quisieran escuchar la voz de Dios (véase Moisés 4:4).
