Publicado por jaraja en Abril 5, 2008

LA SALIDA A LUZ DEL LIBRO DE MORMÓN Y LA RESTAURACIÓN DEL SACERDOCIO.
El joven Profeta y la Iglesia que él restauraría iban a enfrentar acontecimientos muy importantes en el año 1829. A fines de 1828, Moroni le devolvió las planchas y el Urim y Tumim y le prometió que tendría otro escriba que le ayudaría en la traducción. Ese otoño, sus padres, que habían estado muy preocupados por él, fueron a Harmony a visitarlo y tuvieron la grata sorpresa de encontrarlo en un buen estado de ánimo y de enterarse de que las planchas y el Urim y Tumim estaban seguros en un cofre forrado de cuero que Emma Smith tenía. Cuando partieron de regreso a su hogar, los Smith iban “aliviados de una carga que era casi insoportable y… la alegría contrarrestaba todo el pesar” que habían sufrido antes1. La promesa que el Señor le había hecho de proporcionarle un escriba se cumplió en la primavera de 1829, cuando Oliver Cowdery llegó a Harmony; él y José Smith se dedicaron diligentemente a la labor de terminar la traducción del libro, y en el proceso aprendieron importantes principios del Evangelio, algunos de los cuales fueron un medio para tener nuevas experiencias espirituales y para la restauración del sacerdocio. De esa manera se fue preparando la vía para la organización de la Iglesia de Jesucristo, que tendría lugar al año siguiente.
Publicado en Clases | Etiquetado: Libro de Mormón, Moroni, Sacerdocio | Deja un Comentario »
Publicado por jaraja en Abril 5, 2008

UN PERÍODO DE PREPARACION 1823 – 1829
Después que José Smith salió del bosque, en aquella hermosa mañana de la primavera de 1820, nunca volvería a ser el mismo. Sabía de la existencia real del Padre y del Hijo, y por el resto de su vida iba a testificar de ello. Sin embargo, pasaron tres años desde el momento de tener esa grandiosa visión de Dios antes de que recibiera más instrucciones con respecto a la gran obra que había sido llamado a realizar.
Durante ese período el jovencito pasó por sus años de adolescencia, una época en que podría haber recibido fortaleza y apoyo de buenos maestros y de coterráneos amables; pero tuvo escasa instrucción escolar y, como ya hemos visto, su testimonio provocó hostilidad en sus conciudadanos; hasta algunos amigos íntimos se volvieron en contra de él. No obstante, siempre contó con el cariñoso apoyo de su familia.
Más tarde, José Smith reconoció que en esos días “cometía muchas imprudencias y manifestaba las debilidades de la juventud”; una de las razones por las cuales, según él mismo dijo, se juntaba a veces “con compañeros joviales” y era “culpable de levedad” puesto que tenía un “jovial temperamento natural” (véase José Smith—Historia 1:28). Pero no era “culpable de cometer pecados graves o malos” (ibíd). De acuerdo con su madre, en esa época no hubo ningún suceso realmente importante en la vida del joven; él continuó trabajando en la granja de sus padres, plantando, cortando árboles y extrayendo jarabe de los arces; de vez en cuando, trabajaba como empleado de otra persona, por ejemplo, cavando para hacer los cimientos de un edificio y en tareas agrícolas en los sembrados de maíz de Martin Harris. Ese período de tres años le dio tiempo para crecer y desarrollarse, madurar, obtener experiencia y recibir preparación espiritual.
Publicado en Clases | Etiquetado: preparacion | Deja un Comentario »